¿Por qué son tan lindos los caballos?
A escritora arxentina Julieta Correa conta en ¿Por qué son tan lindos los caballos? (Comisura, 2026) a historia dunha nai e dunha filla. Concretamente, sobre a súa nai, Sari, sobre a demencia e sobre todo o brillante (se pode quedar algo aí) da perda. Sen lugar para a autocompaixón, Julieta rexistra o momento no que a cabeza da súa nai de desordea e perde as palabras, mentres constrúe o relato que Sari non deixou de contar ao longo da súa vida (a través de fotografías, debuxos, anotacións...) e que, á súa vez, non pode contar agora. A narradora (a propia Julieta) vai anotando recordos que non lle pertencen, unha frase divertida, anacos dun diario, unha escena do barrio, xuntanzas familiares, paseos, anécdotas e coidados; acumúlaas e xúntaas como se fose un collage. E faino dun xeito luminoso e nada triste, no que trata de coñecela máis, entendela e honrala cos seus apuntes. Un libro precioso, recomendamos moito!
"Cuidar a alguien enfermo significa pensar todo el tiempo en la muerte. La propia: no me puedo morir ahora, hay que ocuparse de muchas cosas. Y la otra, la que se espera, se teme, con la que se especula y fantasea. En esa muerte pensamos todo el tiempo. Cuando suena el celular o cuando no suena. Cuando nos despertamos tarde o si tenemos insomnio o si lo soñamos. Si tenemos que viajar. Si aparece algo que podría ser una señal en una película, un libro, una conversación. Nos vamos preparando para lo que no tiene preparación.
Y escribimos. No porque esta sea más triste que otras historias, o más valiosa, sino para hacer que el tiempo pase de otra forma. Son horas y horas al lado de una cama tratando de sacar conversación. Imaginando conversaciones. Tratando de no recordar algunas cosas. Horas de días, semanas, meses y años. Pasaron cuatro años. Si tuviera imaginación, de todas estas horas podría haber sacado una novela. Si tuviera disciplina, podría haber estudiado. Si tuviera el ánimo. Escribo estos apuntes".
___
"Mi madre ya no es capaz de explicar sus síntomas y toda curación requiere del lenguaje del paciente», leo en la novela La intemperie de Gabriela Massuh. Sari no habla y entonces pierde los recuerdos, pero también su capacidad de curación. Las palabras que faltan, que podrían servir para entender qué le duele, qué le pasa, qué se desconectó".
Libraría NUMAX |