El libro moebius
Tras unha ruptura inesperada, a escritora Catherine Lacey comeza a escribir sobre o que quedaba da súa vida anterior. Esa escritura bifurcase por dous camiños diferentes que non quixo abandonar: un ensaio persoal e unha novela breve. A historia ficticia de dúas amigas que se reatopan despois de moitos anos amplifica os achados dun ensaio que reflexiona sobre o amor, a amizade, a fe, o diñeiro e o sexo. En ambos textos, tanto Lacey como as súas personaxes evocan encontros coa ira masculina, o desexo impulsado polo dó e o poder do amor platónico e da narración. El libro moebius (Alfaguara) é unha obra única e reparadora sen principio nin fin, que pode lerse por calquera dos seus lados e que desdibuxa a fronteira entre memorias e ficción cunha lucidez pouco común.
"Durante la semana que había pasado en mi habitación de invitados, no pensé en mirar fotografías del espacio exterior como Lozano, pero una vez sí que me dio por clavar los ojos en una garrafa de jabón de manos que había comprado hacía unos meses; estaba guardada bajo la pila de la cocina, un preparativo para los años venideros con La Razón. Había pensado rellenar los dispensadores de la cocina y de los baños infinitas veces en ese futuro del que a menudo hablábamos.
Era humillante, yo allí, agachada en el suelo, mirando botes de vinagre blanco y un litro de limpiador concentrado multisuperficies; la fe en nuestro futuro hecha materia, mi plan de atender el caos constante de nuestra vida, los espacios de espacio gigantescos que teníamos por delante. Nunca habíamos hablado de la posibilidad de poner fin a la vida que habíamos construido juntos y a menudo habíamos planeado nuestro futuro utilizando frases como «dentro de unos años» a modo de período temporal indefinido, pero definido a la vez.
Se me fue la pinza de muchas maneras distintas al mudarme de aquella casa. Primero, al intentar empaquetar cada objeto que había traicionado mi confianza en nuestro futuro -todo el jabón, las lentejas a granel, medio kilo enterito de canela molida- y al regalar aquellas pruebas a mis amistades; luego me pasé horas quitando todas las etiquetas manuscritas de cada bote de la casa, pues de repente me pareció sumamente importante no dejar ninguna huella de haber estado siquiera allí; por tanto, tampoco ninguna prueba de mi ausencia. (Más tarde, mi amiga Brenda se rio de mi ritual de chalada, parecido a la práctica de quitar los carteles con los nombres de las calles en tiempos de guerra para confundir al enemigo).
La esperanza es visible en los objetos de nuestra casa. Las identidades y los planes hibernan en una pila de libros. La alacena nos tranquiliza con respecto a nuestra alimentación futura. Una caja de herramientas es la garantía de que somos capaces de reparar lo que se nos rompa. Notitas para una misma. Notitas de una misma. El lenguaje secreto de las cosas que empleamos para entretejer la vida y el tiempo, el tiempo y la vida".
Libraría NUMAX |